Tristán e Isolda en Tierra Firme

Imprenta Nacional, 1949

En 1948 se estrenó en Caracas la ópera Tristán e Isolda del compositor alemán Richard Wagner. El acontecimiento dio pie a Alejo Carpentier para demostrar que la pieza era la síntesis de una cultura y aquellos que la aplaudieron en nuestra Tierra Firme también podrían encontrar en el ámbito americano motivos para hacer una obra trascendente, legítima y universal. “Basta con volver los ojos al continente y exaltar los valores no descritos aún. América tiene mucho que revelar a quien esté dispuesto a creer en ella, a definir su paisaje, sus mitos no inscritos en el arte universal”, afirma Carpentier. Este texto revela algunas ideas que se encontrarán después en sus novelas, ensayos y artículos.