Haiti Journal

Martes 21 de diciembre de 1943

La conferencia del Sr. Alejo Carpentier

Ayer por la noche, delante de una concurrencia numerosa, que acudió al Paramount, a pesar del tiempo nublado, tuvo lugar la conferencia del célebre escritor cubano, Alejo Carpentier, Delegado Cultural del Gobierno de La Habana.

La sesión comenzó por un discurso de Roussan Camille.

Después de haber exaltado el panamericanismo y el papel que nuestro país ha desempeñado en este sistema de política internacional desde la época en que Petión echó las bases del mismo al ayudar al inmortal Bolívar con todos los medios en su poder hasta nuestros días.

El Sr. Camille cumplió bien esta tarea con talento al presentar con términos elogiosos al brillante conversador y conferenciante que es Alejo Carpentier.

El conferencista es de gran estatura, elegante, y atrae enseguida la simpatía del público. Y cuando empezó a hablar esta maravillosa lengua francesa sin el acento castellano, con una dicción impecable y una viril elocuencia, el público fue conquistado enteramente.

Evocó el apasionado impulso que animó a la España del S. XV y actualmente anima a los intelectuales suramericanos. Mostró después el papel de la generación a la que pertenece en el renacimiento de la cultura cubana.

Es un movimiento admirable que los haitianos deben conocer para sacar provecho de ello si la ocasión se presenta.

Como, el Sr. Carpentier es a la vez músico, etnógrafo, escritor, se adivina enseguida su influencia sobre su generación.

No terminaremos esta nota sin señalar el lado prodigioso de la personalidad del Sr. Alejo Carpentier quien, cubano de nacimiento, después de una estancia de algunos años en Francia, ha llegado a una tan grande maestría de la lengua y cultura francesa.

El público haitiano tan ávido de cultura ha aplaudido calurosamente al brillante conferencista habanero.

La conferencia de anoche estaba colocada bajo el patronato del Ministro Dartigue, a quien no falta nunca la ocasión de aminar las manifestaciones de la cultura.

Entre las personalidades de prestigio que se encontraban en la sala se podía notar los Ministros Dartigue, Lescot, Richard, los Subsecretarios de Estado Antoine, Mathon, el Sr. Saavedra Alemán, la Sra. de Campbell White, el Coronel Armand y Sra. de Armand, el Dr. Armand decano de la Facultad de Medicina, su esposa y otros muchos intelectuales.

Esta nueva manifestación de la amistad haitiano- cubana fue coronada de éxitos y se debe felicitar a nuestro redactor, Sr. Roussan Camille, presidente del Instituto Haitiano- Cubano, que ha tomado la iniciativa.

R.P.