Acta sobre la pérdida del navío de su Majestad Imperial y Real Le Redoutable, capitaneado por el señor Lucas, capitán de navío y oficial de la Legión de Honor

23 de octubre de 1805

En el día de hoy, primero de Brumario del año 14, nosotros, el Capitán de navío y oficial de la Legión de Honor, que estuvo al mando de la embarcación de Su Majestad Imperial y Real, Le Redoutable, los oficiales que integran el estado mayor, aspirantes, primeros maestres, que hemos sobrevivido a la pérdida del citado navío, encontrándonos a bordo del navío inglés Switsure, hemos elaborado la presente acta, para constatar las causas y circunstancias que ocasionaron la pérdida del barco que se nos había confiado.

El veintisiete de Vendimiario del año 14 a las once y media de la mañana, encontrándose la armada combinada a sotavento del enemigo, se trataó de formarse una escuadra con el armamento a babor. El viento era débil, sin embargo, las embarcaciones podían maniobrar y controlaban sus movimientos sin dificultad. Le Redoutable, de acuerdo con la orden dada, debía ser el tercer navío en las aguas después de la nave almirante, el Bucentauro, pero como los dos barcos que nos precedían habían llegado a sotavento de la línea que empezaba a formarse, dejando, a causa de dicha maniobra completamente a descubierto la nave almirante, sobre todo en el instante en que uno de los dos pelotones en los que se había constituido la armada enemiga maniobraba ostensiblemente para atacar nuestro cuerpo de batalla, los navíos Victor, de 110 cañones, bajo el mando del almirante Nelson y Le Téméraire, igualmente de 110 cañones, que precedía al mencionado pelotón, amenazaban al barco almirante, que no podía avanzar, para encerrarlo, uno de ellos tratando de colocarse a popa. Como el comandante Lucas se dio cuenta de cuál era la intención del enemigo, maniobró de inmediato, para colocar el bauprés de Le Redoutable frente a la popa del Bucentauro, lo que logramos tan bien que el capitán del barco nos voceó varias veces que lo íbamos a colisionar, y es que todos estábamos decididos a enterrarnos bajo las ruinas de nuestro barco antes que dejar que se apoderaran de la embarcación del almirante.

A las doce menos cuarto los barcos de las dos armadas que se encontraban al alcance unos de otros iniciaron el fuego. Los dos navíos enemigos, de tres puentes, se obstinaban audazmente en pasar a la popa del Bucentauro y amenazaban con abordar Le Redoutable para permitirles llegar y facilitar su paso, pero, como no pudieron doblegarnos, el almirante Nelson nos abordó por babor y nos lanzamos recíprocamente varias andanadas a corta distancia. La carnicería resultante no nos impidió lanzar nuestros rezones a bordo del Victory y el capitán ordenó inmediatamente el abordaje. En seguida, los valientes miembros de la tripulación, con una intrepidez superior a cualquier elogio, dirigidos por sus oficiales, se precipitaron sobre la borda y los obenques para saltar a bordo del enemigo. Entonces se entabló un combate de mosquetería; se lanzaron más de doscientas granadas sobre la borda del Victory; el almirante Nelson combatía al frente de su tripulación. Nuestro fuego era muy superior, de manera que en menos de un cuarto de hora hicimos que se detuviera el del enemigo. La parte superior del puente estaba cubierta de cadáveres y el almirante Nelson murió de un disparo de fusil. Era difícil pasar a bordo del Victory debido a la superioridad de la elevación de la tercera batería. El aspirante Yon y cuatro grumetes lo lograron mediante una de las anclas, pero en el momento en que iban a ser seguidos por todos los valientes que cubrían las bordas y los obenques de babor, el navío de tres puentes Le Téméraire, que probablemente se había dado cuenta de que el almirante inglés ya no estaba combatiendo y que infaliblemente sería abordado, se aproximó para abordarnos ellos a nosotros por estribor y acribillarnos a quemarropa con toda su artillería. Nada puede expresar la carnicería que resultó: más de doscientos hombres quedaron fuera de combate; el comandante ordenó entonces al resto de la tripulación que se dirigiera a las baterías y que cargaran contra Le Téméraire los cañones de estribor que no habían quedado inutilizados durante el abordaje del navío. En ese mismo momento, otro barco enemigo que se había colocado cerca de nuestra popa, a la distancia de un tiro de pistola, nos cañoneó hasta que se cayó el pabellón, hecho que ocurrió a las dos de la tarde según el parecer de los abajo firmantes, además de las consideraciones siguientes:

  1. Que de 643 hombres que componían la tripulación, 522 quedaron fuera de combate; de ellos 300 resultaron muertos y 222 gravemente heridos, entre los cuales se encontraba la totalidad del Estado mayor y diez de los once aspirantes.
  2. Que el navío perdió los mástiles a ras del puente tanto el palo mayor como el de artimón; que el primero cayó a bordo de Le Téméraire y los otros mástiles cayeron a bordo de Le Redoutable.
  3. Que distintas partes del puente fueron totalmente destruidas.
  4. Que casi toda la artillería quedo inutilizada, una parte por los abordajes de los dos barcos de tres puentes y la otra por las balas del enemigo, y además, porque un cañoneo de 18 de la segunda batería y un cañoneo de 36 del puente delantero lo hicieron explotar.
  5. Que la popa fue totalmente destruida, que las barras y otras partes quedaron en pedazos.
  6. Que las cubiertas de las barrenas se rompieron a causa de los abordajes y que nuestros puentes quedaron agujereados por los proyectiles de la tercera batería de los dos navíos, el Victory y Le Téméraire.
  7. Que las dos bandas del navío estaban completamente agujereadas y que las balas que entraban por el falso puente ya habían liquidado a varios de nuestros heridos.
  8. Porque se había desatado un fuego en el puesto de mando del timonel.
  9. Y porque el barco estaba haciendo aguas por varias vías y las bombas estaban todas descompuestas, por lo que tuvimos la certidumbre de que el barco no tardaría en hundirse.

En el combate, tanto el Victory como Le Téméraire estuvieron ofreciéndole constantemente batalla a Le Redoutable y nosotros tres no nos separamos hasta pasadas varias horas después de que hubiera cesado el combate entre ambas armadas. El Victory perdió su mástil de popa, el palo mayor y el de mesana, y todas las vergas y el timón quedaron destruidos; muchos quedaron fuera de combate y en particular, murió el almirante Nelson por el fuego de nuestros mosquetes en el momento del abordaje. Hacia las 7 de la noche, el barco inglés Switsure vino a remolcarnos; el día 30 por la mañana envió una barcaza hacia Le Redoutable, para buscar al capitán Lucas, al teniente Dupotel y al portaestandarte Durand. Hacia el mediodía, el palo de mesana de Le Redoutable se vino abajo. A las 5 de la tarde el capitán hizo una señal para pedir socorro; el Switsure envió embarcaciones para salvar a la gente y solo hubo tiempo para salvar 119 franceses y a las 7 de la noche la popa de Le Redoutable se hundió completamente y luego el navío todo llevándose a los infelices heridos que se habían quedado a bordo.

El 1º de Brumario por la mañana el capitán del barco inglés Switsure vio a lo lejos a varios hombres sobre los restos del navío e hizo que los fueran a buscar; eran 50. La totalidad de hombres salvados es de 169, de los cuales 64 están heridos.

Y por tanto hemos elaborado la presente acta a bordo del navío inglés Switsure el día y el año mencionado y hemos firmado.